La verdad es que la PSP parece un sueño hecho realidad: la consola portátil más potente del mercado, con un amplio catálogo de juegos y, además, reproductor de música y películas... ¿Qué más se puede pedir? (que te la regalen, pero eso es más difícil). Pero, después de anunciarse el lanzamiento europeo de esta consola, las dudas empiezan a asaltarme sobre si realmente me conviene una. ¿Motivos?
- No me gusta esperar. Se decía que la PSP iba a llegar a Europa antes del verano, pero luego se confirmó que habría que esperar a septiembre para poder comprarla aquí, en España. Como no tengo intención de adquirir una de importación (prefiero una oficial con garantía, por si acaso), me tendré que conformar, hasta entonces, con mi DS, que no está nada mal, por cierto.
- Precio. ¿A alguien le parece justo el precio de 250€ que vamos a tener que apoquinar los europeos, cuando la PSP se puede comprar en EE.UU. y en Japón por el equivalente de 200€? Un abuso, a lo que hay que unir el precio de los jueguitos, que cuestan en EE.UU. casi lo mismo que los de PS2 o Xbox. Y de las películas mejor no hablar, que te clavan por ellas lo mismo que un DVD, con el inconveniente de que no las puedes ver en una pantalla grande con sonido DTS.
- Accesorios: si quieres usarlo como reproductor mp3/películas, hay que invertir en una tarjeta de memoria (1 Gb es lo ideal), que no cuesta barata. Más un lector de tarjetas para pasar rápidamente información del ordenador a la tarjeta. Más una funda para llevarla por ahí y que no se te ralle la pantalla...
- La duración de la batería. Por lo que se comenta, hay que estar cargándola casi cada día, ya que no se les ha ocurrido mejor idea que dotar a la consola de una batería de poca duración (entre 4 y 6 horas teóricamente). La verdad es que no hay nada más frustante que estar en el autobús o haciendo cola, querer aliviar la espera con tu mp3/consola/móvil o lo que sea y darte cuenta de que no tiene batería... Odioso, sin duda. No pretenderán que vayamos por todas partes con el cable de conexión para cargar la batería. O llevar una de repuesto (más gasto).
A pesar de todo, sí me gustaría tener una PSP, más que nada porque es un todo en uno (consola, mp3, vídeo) y te ahorra montón de espacio en la mochila. Y por los juegos, claro. Pero el coste de todo ello me parece excesivo.